Esta tarta es una tarta hecha de retales y es que el domingo que comimos en casa de mis padres mi querida madre me dio fresas, la nata que había sobrado comprada en una pastelería cerquita de su casa y la masa que sobró de los fereixos (crepes), así que decidí que aquí no se tira nada y que podía hacer un postre bien rico.
La receta para los crepes es la que puse ayer de los fereixos aqui.
Vamos haciendo uno a uno y dejandolos en una montañita.
Para la crema pastelera, solo necesitaremos azúcar, harina, 2 yemas de huevo, leche y mantequilla.
Batiremos todos los ingredientes juntos y pondremos al fuego sin parar de remover hasta que hierva y espese. Entonces retiraremos y dejaremos enfriar. Conservaremos en la nevera tapada con un film tranparente y que este toque la crema para evitar que se forme costra.

Cuando ya tenemos preparada la crema pastelera y los crepes vamos montando nuestra tarta. Hay que poner un crepe y huntarlo de crema y así sucesivamente.
Una vez montados todos los crepes con la crema, cubrimos con nata y decoramos con fresas.
El resultado es verdaderamente espectacular.
Bueno y como me sobró algo de masa de crepes y ya sabeis que yo no tiro nada también hice unos enrrolladitos de jamón y queso.
A disfrutar, muchos besitos y gracias por pasar por aquí.



